viernes, 13 de septiembre de 2013

Ballet en Santa Marta por parte de la Escuela de danzas Terpsícore;


Implementar cultura y disciplina es una de las funciones principales de Terpsícore, fundada hace 44 años por María Mercedes Villamil y su hija Denise Romero de Campo. María Bernarda Olarte cuenta su experiencia.

Desde sus inicios, esta ha buscado el reconocimiento a la hermosura de la danza. El recinto totalmente iluminado, las paredes cubiertas de espejos decorados con detalles florales, la música clásica de fondo  y su elegancia incomparable hace respirar tranquilidad, armonía y sentir el deseo de observar algún grupo de bailarines al vuelo que adornen la vista de aquel que tiene la dicha de ingresar a la Escuela de Danzas Terpsícore.

La satisfacción de ser el primer ballet en Santa Marta fue la idea que incentivó María Mercedes Villamil de Romero y su hija Denise Romero de Campo a fundar la escuela que poco a poco se fue robando el corazón de las familias de la ciudad.

Su fundadora, Merce, como sus alumnas le llamaban, fue una mujer con ideas siempre innovadoras, su perseverancia y amor al arte fue inculcado en cada una de las estudiantes que tuvo el privilegio de recibir sus clases. Su rostro siempre impecable, su temperamento fuerte además de la disciplina con que dictaba cada clase le hacían ver como la bailarina ideal y el ejemplo a seguir de toda danzarina.

Denise Romero, su hija, siempre muy dulce y atenta a las peticiones de sus alumnas, conservaba la idea del ballet limpio que le inculcó su madre. Sus pasos de baile marcados a diario con la mayor delicadeza y feminidad que se busca en las verdaderas bailarinas del ballet.

 “El ballet no se hace, con el ballet se nace”, esta frase que caracterizó a las fundadoras, permitía que cada aspirante a bailarina creciera en un mundo donde la danza es vida, además de hacer crecer el amor por el ballet en todo aquel que pisara la escuela.

Sus alumnas reconocen el ballet  como el padre de la danza, debido al hecho que sus conocimientos son esenciales para conseguir perfección en cualquier tipo de bailes.
La Escuela de Danzas Terpsícore busca por lo general que sus alumnos aprendan el arte con total disciplina y concentración para lograr pasos limpios y admirables, además de la delicadeza y serenidad que debe apoderarse del personaje.

Todo aquel que observa un grupo de bailarines en medio de un recital, tiende a imaginarse que el ballet es algo leve y delicado, pues esto es lo que debe reflejar el bailarín a la hora de presentar un baile. Pero en realidad, el ballet es más que movimientos de ave, pues se requiere de una fuerza corporal admirable, el dolor en diversas partes del cuerpo es uno de los aspectos que caracteriza la danza.

La escuela inculca que el baile es algo de todos los días, pues para lograr ser un bailarín o bailarina admirable se necesita dedicarle mucho tiempo al arte. Por esto es de de gran importancia tomar la danza como una profesión, ya que puede consumir hasta 8 horas diarias.

Ingresar al salón de baile nace una sensación de familiaridad y magia. Sus maestras Silvia Margarita García y María Bernarda Olarte con la ayuda de su fundadora Denise Romero de Campo, han buscado mantener la academia en alto, a pesar de la reciente muerte de María Mercedes, a quien se recuerda con gran admiración y cariño, pues fue una madre para sus bailarinas.

Para conocer un poco más ciertos aspectos de la Escuela de Danzas Terpsícore se entrevista a María Bernarda Olarte, quien refleja agrado y concentración a la hora de conversar.

-       ¿Cuál es su función en la escuela?
-       Soy maestra y anteriormente fui secretaria.
-       ¿Hace cuánto tiempo labora en la escuela?
-       Estoy trabajando hace 3 años, y recibo clases aquí hace 8 años.
-       ¿Cuántos años tiene la escuela de brindar sus servicios a la comunidad samaria?
-       La escuela cuenta con 43 años de ofrecer danza a Santa Marta.
-       ¿Dónde se inició la escuela?
-       La escuela abrió sus puertas en la calle 22 con carrera tercera. Hoy día calle 22 con carrera cuarta.
-       ¿Qué otras clases aparte del ballet se dictan actualmente en la escuela?
-        Bueno, actualmente se dictan clases de danzas nacionales, donde se enseña cumbia, joropo y sanjuanero. Danzas internacionales que son zamba, mexicana, español, árabe, además de danzas contemporáneas como hip hop, salsa y jazz.
-       ¿En cuántos niveles se clasifica el ballet?
-       El ballet se clasifica en cuatro niveles: nivel tres; donde hay niñas de tres a seis años, nivel seis; donde se encuentran niñas de siete a ocho años, nivel ocho que son alumnas de nueve a catorce años y nivel diez que son de catorce en adelante.
-       ¿Cuál es la edad primordial para iniciar ballet?
-       La edad ideal está entre los siete y ocho años, pues a esa edad ya las alumnas pueden captar mejor los pasos y pueden empezar con disciplina.
-       ¿En cuántas partes se divide la clase de ballet?
-       La clase se divide en dos partes que es el calentamiento, que puede ser en la barra o en el piso, y luego los pasos del ballet como son los jetes, plies, entre otros.
-       Hablando un poco de sus gustos, ¿qué es lo que más le llama la atención de la danza?
-       Me llama mucho la atención el hecho de despertar delicadeza, feminidad y serenidad. Me llena de satisfacción ver el avance de las niñas, además que el ballet te enseña a tener siempre un rostro que muestre carisma y tranquilidad.
-       ¿Qué es lo más difícil a la hora de dictar una clase de ballet?
-       Lo  más difícil sin duda es mantener la disciplina porque muchas veces las alumnas creen que vienen a jugar y hay que prestarle mucha atención a la danza, no cogerla como un juego.
-       ¿Qué es lo que más admira de la fundadora María Mercedes Villamil?
-       Lo que más admiro de ella es su perseverancia y el amor por el arte.
-       ¿Qué consejo le da a la comunidad samaria para enriquecer el arte en Santa Marta?

-       Es importante que valoren el arte porque permite crecer cultura y mantener disciplina.

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