Implementar cultura y disciplina es
una de las funciones principales de Terpsícore, fundada hace 44 años por María
Mercedes Villamil y su hija Denise Romero de Campo. María Bernarda Olarte
cuenta su experiencia.
Desde sus inicios, esta ha buscado el reconocimiento a la hermosura de la
danza. El recinto totalmente iluminado, las paredes cubiertas de espejos
decorados con detalles florales, la música clásica de fondo y su elegancia incomparable hace respirar
tranquilidad, armonía y sentir el deseo de observar algún grupo de bailarines
al vuelo que adornen la vista de aquel que tiene la dicha de ingresar a la
Escuela de Danzas Terpsícore.
La satisfacción de ser el primer ballet en Santa Marta fue la idea que
incentivó María Mercedes Villamil de Romero y su hija Denise Romero de Campo a
fundar la escuela que poco a poco se fue robando el corazón de las familias de
la ciudad.
Su fundadora, Merce, como sus alumnas le llamaban, fue una mujer con ideas
siempre innovadoras, su perseverancia y amor al arte fue inculcado en cada una
de las estudiantes que tuvo el privilegio de recibir sus clases. Su rostro siempre
impecable, su temperamento fuerte además de la disciplina con que dictaba cada
clase le hacían ver como la bailarina ideal y el ejemplo a seguir de toda
danzarina.
Denise Romero, su hija, siempre muy dulce y atenta a las peticiones de sus
alumnas, conservaba la idea del ballet limpio que le inculcó su madre. Sus
pasos de baile marcados a diario con la mayor delicadeza y feminidad que se
busca en las verdaderas bailarinas del ballet.
“El ballet no se hace, con el ballet
se nace”, esta frase que caracterizó a las fundadoras, permitía que cada
aspirante a bailarina creciera en un mundo donde la danza es vida, además de
hacer crecer el amor por el ballet en todo aquel que pisara la escuela.
Sus alumnas reconocen el ballet como
el padre de la danza, debido al hecho que sus conocimientos son esenciales para
conseguir perfección en cualquier tipo de bailes.
La Escuela de Danzas Terpsícore busca por lo general que sus alumnos
aprendan el arte con total disciplina y concentración para lograr pasos limpios
y admirables, además de la delicadeza y serenidad que debe apoderarse del
personaje.
Todo aquel que observa un grupo de bailarines en medio de un recital, tiende
a imaginarse que el ballet es algo leve y delicado, pues esto es lo que debe
reflejar el bailarín a la hora de presentar un baile. Pero en realidad, el
ballet es más que movimientos de ave, pues se requiere de una fuerza corporal
admirable, el dolor en diversas partes del cuerpo es uno de los aspectos que
caracteriza la danza.
La escuela inculca que el baile es algo de todos los días, pues para lograr
ser un bailarín o bailarina admirable se necesita dedicarle mucho tiempo al
arte. Por esto es de de gran importancia tomar la danza como una profesión, ya
que puede consumir hasta 8 horas diarias.
Ingresar al salón de baile nace una sensación de familiaridad y magia. Sus maestras
Silvia Margarita García y María Bernarda Olarte con la ayuda de su fundadora
Denise Romero de Campo, han buscado mantener la academia en alto, a pesar de la
reciente muerte de María Mercedes, a quien se recuerda con gran admiración y
cariño, pues fue una madre para sus bailarinas.
Para conocer un poco más ciertos aspectos de la Escuela de Danzas
Terpsícore se entrevista a María Bernarda Olarte, quien refleja agrado y
concentración a la hora de conversar.
- ¿Cuál es su función en la escuela?
- Soy maestra y anteriormente fui secretaria.
- ¿Hace cuánto tiempo labora en la escuela?
- Estoy trabajando hace 3 años, y recibo clases aquí hace 8
años.
- ¿Cuántos años tiene la escuela de brindar sus servicios a
la comunidad samaria?
- La escuela cuenta con 43 años de ofrecer danza a Santa
Marta.
- ¿Dónde se inició la escuela?
- La escuela abrió sus puertas en la calle 22 con carrera
tercera. Hoy día calle 22 con carrera cuarta.
- ¿Qué otras clases aparte del ballet se dictan actualmente
en la escuela?
- Bueno, actualmente
se dictan clases de danzas nacionales, donde se enseña cumbia, joropo y
sanjuanero. Danzas internacionales que son zamba, mexicana, español, árabe,
además de danzas contemporáneas como hip hop, salsa y jazz.
- ¿En cuántos niveles se clasifica el ballet?
- El ballet se clasifica en cuatro niveles: nivel tres;
donde hay niñas de tres a seis años, nivel seis; donde se encuentran niñas de
siete a ocho años, nivel ocho que son alumnas de nueve a catorce años y nivel
diez que son de catorce en adelante.
- ¿Cuál es la edad primordial para iniciar ballet?
- La edad ideal está entre los siete y ocho años, pues a
esa edad ya las alumnas pueden captar mejor los pasos y pueden empezar con
disciplina.
- ¿En cuántas partes se divide la clase de ballet?
- La clase se divide en dos partes que es el calentamiento,
que puede ser en la barra o en el piso, y luego los pasos del ballet como son
los jetes, plies, entre otros.
- Hablando un poco de sus gustos, ¿qué es lo que más le
llama la atención de la danza?
- Me llama mucho la atención el hecho de despertar
delicadeza, feminidad y serenidad. Me llena de satisfacción ver el avance de
las niñas, además que el ballet te enseña a tener siempre un rostro que muestre
carisma y tranquilidad.
- ¿Qué es lo más difícil a la hora de dictar una clase de
ballet?
- Lo más difícil sin
duda es mantener la disciplina porque muchas veces las alumnas creen que vienen
a jugar y hay que prestarle mucha atención a la danza, no cogerla como un
juego.
- ¿Qué es lo que más admira de la fundadora María Mercedes
Villamil?
- Lo que más admiro de ella es su perseverancia y el amor
por el arte.
- ¿Qué consejo le da a la comunidad samaria para enriquecer
el arte en Santa Marta?
- Es importante que valoren el arte porque permite crecer
cultura y mantener disciplina.